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miércoles, 3 de agosto de 2011

Una Madre y su Hija


Sentada estaba sobre su cama, refugiándose en la oscuridad de su habitación mientras su cabeza estaba gacha y una pequeña lluvia de lágrimas adornaban su rostro, la soledad estaba carcomiendo su corazón mientras miles de pensamientos cruzaban su mente y una blanca hoja se refugiaba en sus manos. Había dudado durante tanto tiempo, había tratado de ser fuerte y luchar, de decirse a si misma que podría salir adelante y que aunque doliera algún día dejaría de hacerlo, una sonrisa llena de soberbia se asomo en su rostro al recordar la ultima vez que había tenido esperanzas, aquella  vez que había creído que realmente podría levantarse y luchar por las cosas que amaba pero aquello era mentira, limpio su rostro de aquellas húmedas gotas que de alguna manera solo la hundían mas en la soledad, termino de escribir su carta y firmándola, la dejo sobre la mesa de noche juntos a las pastillas que en pocos minutos la librarían del dolor y la angustia que cada día la atormentaban. Suspiro asustada de lo que haría puesto que sabia que aquello estaba mal, mas su dolor había cegado su mente y corazón y lo único que buscaba era descansar.

-Hola...- escucho como una peculiar voz la saludo, volteo su rostro y allí parada frente a ella estaba una pequeña niña de piel pálida y cabellos negros, aquella que había sido la única alegría que había tenido en toda su vida y aquella por la que había luchado tanto….- ¿Qué tienes mami?, ¿Por qué estas triste?....- pregunto la chiquilla con voz tierna, aquella mujer solo se limito a sonreír tristemente frente a su hija mientras esta la veía con aquellos grandes, oscuros e inocentes ojos.

-Nada pequeña…- respondió la madre tratando de no preocupar a su hija y tomándola, la cargo abrigándola entre sus brazos sintiendo el cálido abrazo de su niña….- son solo problemas, pero ya pasaran….- exclamo sonriendo, ¡Dios!, como amaba a esa niña, como le encantaba mantenerla entre sus brazos y deleitarse con el dulce olor a bebe que esta tenia. Suspiro hondamente al sentir como un abismo negro se tragaba su corazón, la amaba, amaba a su hija, pero estaba cansada, cansada del dolor, de la tristeza, de las derrotas, de las decepciones; estaba cansada de vivir y ver que el mundo solo era un infierno en vida, había dejado de creer que su vida mejoraría y así, no podría darle una buena vida aquella dulce niña.

-¿mami?...- llamo la pequeña a su progenitora.

-Dime querida…- respondió amorosamente la madre.

-No mueras….- dijo la chiquilla mirando fijamente a su madre….- por que yo no puedo vivir sin ti…- la mujer había quedado sorprendida al escuchar aquellas inocentes palabras de parte de su hija, miles de lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos sin control mientras un dolor extrañamente amable se apoderaba de su corazón, y fue allí, justamente allí en ese momento en el que pudo sentir de nuevo aquella vaga sensación que hacia años no sentía, esperanza. Sin saber como ni porque solo se limito abrazar fuertemente a su hija mientras lloraba amargamente al ver que había estado a punto de dejar a su niña sola en ese salvaje mundo que la había lastimado y entendió y comprendió que si había una razón para vivir, que si había una manera de levantarse y que si había una manera para seguir adelante y a pesar de los golpes, no detenerse.

A lo largo de la vida vivimos experiencias que nos enseñan que el mundo no es tan fácil ni lindo como lo veíamos cuando niños, cuando creíamos que crecer era divertido o cuando pensábamos que vivir era simplemente pasar día con día; al madurar comenzamos a ver la realidad del mundo y comprendemos que no solo no es como creíamos sino que es cruel y doloroso, al experimentar aprendemos lo que es sufrir y reír , y en medio de la vida de cada quien se desarrollan distintos tipos de personas,  están los que se rinden y prefieren renunciar a la vida, están aquellos que con dudas y amarguras deciden seguir pero son los famosos “muertos en vida” y por ultimo están aquellos que siguen con esperanza, aquellos guerreros que se esfuerzan y que a pesar de caer mil veces las mil veces han de levantarse, aquellos que son agradecidos de las experiencias que te otorga el dolor y que aun cuando su corazón esta destrozado sonríen creyendo en “aquel” que dio todo por ellos y que en medio de toda dificultad siempre les da la victoria y las fuerzas para levantarse, ¿les conoces?, Si, son aquellos que tienen a Cristo con ellos.

No te mentiré, ni te pintare un cuento de hadas, y mucho menos te diré que con El jamás sufrirás y que tu vida será perfecta, no, porque no es así como muchos creen ya que aun los que creemos en Dios sufrimos y pasamos por problemas como tu, lloramos como tu y somos engañados como tu porque por encima de todo somos humanos, como tu.

¿Cuántos nos hemos sentido asi como esta mujer?, desesperados y cansados de la vida y el dolor, sin esperanzas ni fe de que en algún momento algo pueda mejorar, nos ha pasado pero ¿Sabes?, Jesús nunca dijo que seria fácil vivir pero ¿sabes que dijo luego?, prometió estar con nosotros aun por encima de las dificultades, prometió sostener tu mano en aquellos momentos de soledad, prometió secar tus lagrimas en medio de tu llanto, prometió abrazarte en momentos de dolor, prometió sanar tu corazón cuando este fuera dañado y por encima de lo demás, PROMETIO ESTAR CONTIGO EN TODO MOMENTO CONSOLANDOTE, CUIDANDOTE Y AMANDOTE. Por que es así, te ama con un amor tan inmenso y exagerado que murió en una cruz por pagar el precio que tu y yo debíamos haber pagado (Juan 3:16), pero El se ofreció en nuestro lugar a dar su vida para que fuéramos libres de esa condena.

Yo no se que problema tengas, puede que no allá experimentado el dolor por el que tu pasaste o estas pasando pero si puedo decirte que Dios me ha librado, consolado y ayudado en los momentos difíciles de mi vida y que JAMAS me ha fallado y que ha librado a miles de personas de eso por lo que tu estas sufriendo ahora.

Dios no tiene limites y no tiene preferencia, sea cual sea tu color, tu pasado, tu vida, tus gustos, tu país, El solo ve tu corazón y quiere Bendecirte, quiere darte miles de regalos y darte la vida que te mereces y lo único que El te pide es que le abras tu corazón y que aprendas amarlo así como El te ama a ti.

El solo espera por ti….búscalo.                      


jueves, 14 de octubre de 2010

Cara o Cello

Holaaa,  de nuevo mis queridos hermanos, que El Dios Todo Poderoso siga Bendiciendo sus vidas, quisiera darle las gracias a todas y a cada una de las personas que leyeron mi primera predica, mil gracias por tomarse el tiempo de leerla y decirme su opinión, las cuales recuerdo son importantes para mi.

Bueno, he aquí les traigo de nuevo una palabra que El Señor puso en mi corazón un día mientras oraba, realmente es un tema tanto bonito y hermoso como confrontador, algo que creo a todos como cristianos nos ha pasado alguna vez, algo que tocó mi vida y que también me hizo reflexionar muchísimo sobre mi comunión con Dios, algo que me llenó de gran manera y algo que espero pueda tocar de igual manera sus vidas.

Cara o sello.

Se preguntaran qué quiero decir con este título o qué quiero transmitir, pero , , aunque no lo crean el titulo habla más que esta propia prédica.

Antes que todo,  quiero dar Gloria a Dios por esta prédica,  ya que como muchos saben, a la hora de ponerme a escribir, desarrollar la historia no se me hace sencilla,  pero sí mucho más fácil que elegir el titulo, y es que pienso que el titulo tiene que ser tan exacto que a veces encontrar uno que transmita solo con leerlo, todo lo que el autor quiere hacer llegar al público, es difícil, muy difícil. Sin embargo,  nuestro Dios es tan bello y tan directo,  que en noches anteriores mientras oraba vino  ese título: “Cara o sello” , a mi mente y me sorprendí ya que yo estaba ya pensando en escribir esta palabra,  más no se me había ocurrido el titulo y así de un momento a otro, Dios lo puso en mi mente y sinceramente lo demás vino por añadidura por así decirlo, yo tenía la idea de esta prédica, pero el titulo me dio la inspiración para escribir lo demás,; me dio más ideas y me dio creatividad, por eso doy gracias a Dios por este título, que para mi fue un milagro,  ya que obtuve de primero lo que yo siempre dejaba de último, por eso doy gracias, porque Dios,  conociendo mi forma de pensar,  me dio lo que yo exactamente necesitaba, un titulo que impactara y que transmitiera con sólo leerlo, todo lo que Dios quería decir por medio de esta palabra, lo cual espero que así sea.

¡Bien!, siguiendo en el mismo orden de ideas, quiero peguntarles, ¿Qué es lo primero que viene a sus mentes cuando leen las palabras “Cara o sello”?, una moneda ¿cierto?, una moneda común y corriente que por un lado tiene el dibujo de una cara y por el otro el dibujo de un sello; Se preguntarán por qué hablo de monedas, pero aunque me digan loca, esta palabra girara en entorno a este diminuto, valioso y sólido objeto: Una moneda.


¿Saben por qué nombro a la moneda?, porque nosotros muchas veces, como cristianos,  somos como esos pequeños objetos, ¿Qué quiero decir con esto?
Pues bien, nosotros, como hijos de Dios y como todos sabemos, estamos llamados a Adorar y alabar su nombre, estamos llamados a predicar su mensaje de Salvación y de Vida, a instruirnos en su palabra, a hacer su voluntad y a hacer lo correcto delante de Él, y nosotros como hijos obedientes deberíamos  hacer todo esto y seguir sus caminos.
Así como un padre disciplina y enseña a sus hijos, así mismo es Dios con nosotros, Él nos indica qué hacer, nos aconseja qué camino tomar, nos protege de males, nos consuela en medio de dolor y Bendice nuestras vidas, además de dejar su palabra la cual es nuestro manual de vida para ayudarnos e instruirnos para hacer como Él quiere.

Dios es fiel, Él nos ama,  nos cuida y sólo busca nuestra felicidad;  sin embargo,  nosotros en vez de agradecerle y entregarle nuestras vidas,  le desobedecemos haciendo nuestra propia voluntad bajo nuestro inmaduro, necio e inconsciente juicio.

Nosotros,  como hijos, muchas veces fallamos, como jóvenes creemos que podemos con todo,  o que tenemos todo controlado, hacemos caso sólo cuando queremos o nos conviene y desobedecemos cuando algo no nos parece o no nos gusta ser controlados.

Y aquí es donde vuelvo y caigo en mi anterior comparación, ¿Por qué nos comparo con una moneda?, fácil, por el simple hecho de que muchas veces le damos la cara  a Dios solo cuando lo necesitamos, cuando requerimos de su consuelo, de su ayuda en algún problema o cuando queremos obtener algo, mientras que, en el resto del tiempo, no nos acordamos más de Él.

Es decir, muchas veces somos como esos hijos que son sólo cariñosos cuando necesitan algo y odiosos cuando ya lo obtienen o simplemente ya no lo necesitan.

Por eso,  somos como monedas, porque somos cara cuando estamos en las malas y necesitamos de Él, pero nos volvemos sello al obtenerlo o ya no necesitarlo, es decir,  le damos la espalda a Dios cuando ya estamos bien, cuando hemos resuelto el problema que teníamos o cuando ya no estamos necesitados.

En pocas palabras, no somos fieles, somos inconstantes en los caminos del Señor y aunque digamos amarlo, no lo demostramos,  sino que creemos estar bien al sólo buscarlo cuando es por alguna necesidad, pero entonces, ¿Dónde queda el interés en buscarlo cuando no estamos pasando por algún desierto?, ¿Dónde queda el deseo de acercarse a su presencia para simplemente adorar su nombre o agradecerle por las incontables veces que nos ha bendecido o ayudado?, ¿Entonces en donde queda ese dichoso amor que decimos tenerle a Dios?, O ¿es acaso sólo interés?.

Veámoslo así, Dios es misericordioso con cada uno de nosotros, el dice: “Venid a mi los que estén cansados y yo los haré descansar” y wao que gran Bendición cuando podemos ir hasta su presencia y pedir de su misericordia en nuestras vidas, presentarnos ante Él, cara a cara,  por así decirlo, pedir que nos ayude en algo y recibirlo, es maravilloso y todos los que lo hemos vivido sabemos que es así, pero ¿qué sucede luego de esto?, después de recibir la bendición y el consuelo de Dios ¿qué hacemos?, ¿le damos las gracias?, ¿le adoramos?, o ¿simplemente le damos la espalda y alguna excusa para no hacer ninguna de las cosas que dijimos anteriormente?.

No sé ustedes,  pero yo lo he hecho, yo en lo personal, le he dado la espalda a Dios cuando pensaba que ya no necesitaba de Él, yo era de las buenas para pedir y excelente para dar la espalda e irme lejos, de aquellas que daban excusa tras excusa para no comprometerse más de lo que ya estaba, para decirle que no a un culto, a un evento o una presentación.

Yo era de las “moneditas” que creían sabérselas todas en cuanto los caminos de Dios, aquella que creía que con pedir y pedir bastaba, la que creía que Dios estaba solo para mi y no yo para Él. Yo Alicia Karolina, era de las que jugaban “Cara o sello” y que creía que haciéndolo sería Feliz.

Inconstante era mi comunión con Dios, sin sentido mis oraciones y vacías mis palabras.
Pero qué triste cuando llegas a ese momento en tu vida en el que te preguntas realmente: ¿Qué estás haciendo en la iglesia?, ¿Qué hago con mi vida?, ¿soy feliz?, ¿Cuál es mi propósito?, aquel momento en el que tu corazón grita “estoy vacío” desgarrándote el alma y haciéndote una persona triste, infeliz, confundida y perdida.

Como duele reconocer tus errores y darte cuenta de que la manera que vives es incorrecta, ¿Cómo cambiar?, ¿Cómo volverme a Dios cuando he sido tan mala e interesada?, ¿Cómo pedirle misericordia cuando rechazo le di por tanto tiempo?

Pero,  ante todo, aunque pasen los días, meses y años, aunque el ser humano viva, muera, se equivoque, se arrepienta, nuestro Dios siempre es el mismo, y siempre será aquel Padre,  esperando pacientemente a que su hijo vuelva a Él para arroparlo, consolarlo y borrar su pasado, aquel amoroso Dios que misericordiosamente nos guía de nuevo a sus brazos para transformarnos y hacernos relucir mucho más que el sol.

Yo fui dichosa, porque a pesar de mi trato a Dios, a pesar de mis fallas, de mi inconstancia y de todas las excusas que le di, Él en su GRANDISIMA MISERICORDIA, me permitió abrir los ojos para darme cuenta yo misma  lo ciega que estaba y el tipo de cristianismo que vivía.

¿Cómo necesitar solo una que otra cosa de él, cuando lo necesito todo?, ¿Cómo no agradecerle por algo cuando me lo ha dado todo?, ¿Cómo no amarlo si Él me ama a mi?, ¿Cómo no entregarle mi vida, si Él entregó la de su único hijo por mi?, ¿Cómo darle la espalda cuando él nunca me la ha dado a mi?

Que equivocada y que ciega estaba al creer que podía vivir mi “propio evangelio”, porque no es que Dios necesite de mi, no es que yo sea su único hijo, es que El en su misericordia y verdad me ama y me ha dado la dicha y privilegio de conocerlo y tenerlo en mi vida, porque yo necesito de Él mas que cualquier otra cosa.

Yo,  en lo personal, amo ser joven, me encanta la etapa que estoy viviendo ahora, Dios ha renovado mi vida y la palabra inconstante fue tachada de mi diccionario para su Gloria, mi espalda fue cambiada por mis rodillas postradas ante El y mis excusas se volvieron en miles de razones para Adorarle, alabarlo y entregarle mi vida. Amo la nueva vida que mi Padre me dio, Dios es mi consuelo en los momentos difíciles y mi paz y alegría en los buenos; de vez en cuando recuerdo mi pasado y por mi mente vienen de nuevo aquella vida sin sentido que llevaba pero no para martirizarme,  ni castigarme,  puesto que las cosas viejas pasaron he aquí todas son hechas nuevas, y yo soy nueva Criatura, sino que pienso en ellas para recordar lo bueno que ha sido Dios conmigo, lo recuerdo para no olvidar de donde Dios me salvo y del vacío del cual me sacó, y para nunca olvidar lo dichosa que soy al tenerlo conmigo, porque Gracias a Él soy una mujer virtuosa y Bendecida que a pesar de las dificultades siempre sale en victoria.

Fui cambiada y renovada gracias a su infinito amor, y aunque hayan pasado años ya desde aquello,  mi corazón se estremece y de mis ojos salen lagrimas porque aunque pase el tiempo nunca me cansaré de decir, que mi DIOS ES GRANDE, ES HERMOSO, ES INCOMPARABLE, ES BUENO, ES ÚNICO, ES FIEL, ES AMOROSO, ES VERDADERO, ES ETENO, ES PODEROSO, ES MISERICORDIOSO, ES NUESTRO CONSUELO, ES NUESTRO ESCUDO, ES NUESTRA FELICIDAD y simplemente ES TODO.

Por eso, en este momento,  mis queridos hermanos, les exhorto a que reflexionemos sobre nuestras vidas, sobre nuestra intimidad con El Señor, con nuestro estilo de vida y con lo que queremos ser en sus caminos.

Dejemos a un lado las excusas y veámosle cada día cara a cara, dejemos de ignorarlo y escuchemos los hermosos planes y bendiciones que tiene para nosotros y transformemos nuestra inconstancia en la más fuerte, verdadera, eterna y sincera de las fidelidades.

Alabemos y busquemos a nuestro Dios, no sólo en momentos difíciles sino también en los alegres, ya que gracias a Él es que podemos gozar de ellos, que nuestra entrega a Dios sea en las buenas y en las malas, en los días fuertes y en los días fáciles, en los días cansados y en los días tranquilos, en los días de necesidad y en los días de riqueza.

Que sea nuestra alabanza cada día y sin importar la situación por la que estemos pasando y que siempre tengamos presente el hecho de que Dios TODO LO PUEDE y que con ÉL, TODO LO TENEMOS.

Que si ÉL pudo cambiar mi vida, también lo hará con ustedes.

De los errores se aprende, esa es una vedad que conocemos,  pero que muy pocas veces aplicamos a nuestras vidas, ya que más de una vez cometemos el mismo error,  a los que así como yo han pasado por esta situación, los Bendigo ya que por la gran misericordia de nuestro Señor han salido de ella y han recapacitado así como yo, y a los que aun están en ella, les invito a que reflexionen acerca de su comunión con Dios y les invito a que dejen de jugar “Cara o Sello”, que cambien sus vidas y que realmente se comprometan con El Señor lo más pronto posible, ya que Dios siempre permanece, pero nosotros no, nuestro tiempo en esta tierra es limitado y sé bien que ninguno quiere llegar al final de su vida y cuestionarse todas y cada una de las cosas que se perdieron al no recapacitar a tiempo.

Les invito a ser verdaderos cristianos, a ser fieles, a ser constantes, a ser humildes, victoriosos, a ser vencedores y a una vida junto a nuestro Dios eternamente.

Nosotros como cristianos deberíamos exigirnos ser diferentes al mundo, a ser radicales, a ser vencedores, a ser victoriosos, a ser fuertes y a ser aquellos valientes, atrevidos servidores y guerreros que se atrevan a todo por Dios sin importar “que” o “¿Cuándo?”, aquellos que rompan esquemas para la Gloria de nuestro Rey y que demuestren con su propia vida la dicha y Bendición de tener a Cristo en nuestras vidas.

Dios nos llama a marcar el mundo por medio de nuestra autenticidad para su Gloria y para su Honra, así que, pues, dejemos de ser simples y comunes monedas de cara o sello,  sino que de ahora en adelante y cada uno de nuestros días, seamos como aquellas extrañas y únicas monedas que rara vez se ven pero que marcan la diferencia, así como aquellas extrañas y escasas monedas que muestran el símbolo de la cara por ambos lados. Aquella moneda que la veas por donde la veas siempre te dará la cara.

Por tanto,  pues, no seamos una simple moneda que un día le da la cara a Dios y al otro la espalda; seamos únicos, conforme a Dios, agradables a Dios, seamos originales y marquemos nuestra vidas para que el mundo entero conozca a nuestro Dios, seamos como aquellas raras monedas “cara a cara” que siempre estén dispuestos a mirarlo y a darlo todo por EL.

martes, 5 de octubre de 2010

El Poder de la Accion y Palabra Humana

Queridos hermanos, que Dios los Bendiga,  hoy y cada uno de sus días, que les permita gozarse y disfrutar cada segundo de sus vidas en sus caminos y que les dé una vida larga y abundante para seguir predicando su palabra.

 Para los que ya me conocen, ¡Hola! xD, y para los que no,  mucho gusto,  soy Alicia,  una joven de 17 años de edad que le sirve al Señor Jesucristo desde hace casi 6 años y que hasta el día de hoy no se arrepiente de hacerlo.

Siempre he estado en danza y teatro, nunca me había fijado en otras opciones que no fueran aquellas, pero el plan del Señor es tan maravilloso y a la vez intrigante que bueno, de un día para otro puso en mí, por medio de una inspiración provocada por una amiga, el deseo de escribir, el deseo de transmitir mis pensamientos y sentimientos  por medio de simples palabras. Al principio, como cualquier persona, pensé que no tendría talento o que no era lo mío, puesto que hablando no soy la mejor, escribiendo menos! Me dije a mi misma, pero DE NUEVO EL SEÑOR es tan PERO TAN GRANDE y su propósito es tan MARAVILLOSO Y EXACTO,  que apenas comencé hacerlo me di cuenta de que me gustaba y de un día para otro me vi escribiendo mis pensamientos o ideas en hoja, me descubrí haciendo historias largas, cortas, tristes y alegres, me vi descubriendo la magia de poder plasmar mis  sentimientos en una hoja y que al leerlos sentir lo mismo que sentía al escribirlos, escribí de todo, escribí historias de varios capítulos que nadie ha escrito sobre amor, sobre despecho, sobre amarguras, sobre alegrías, claro nunca fueron cosas que me pasaron a mí, sino que simplemente eran ideas que venían a mi cabeza y que yo por gusto me ponía a desarrollar, porque lo que en un principio no me gustaba,  ahora me fascinaba y luego de un tiempo me vi acostumbrada a escribir, a expresar mis sentimientos, deseos, ideas, TODO en papel y sorprendentemente descubrí un nuevo talento en mí, uno que aparte de ser hermoso, me encanta, uno que aunque no sabía si desarrollaba de buena,  manera o si realmente era bueno,  lo que escribía, igual me gustaba, raro lo sé, pero interesante.
Muy pocas personas me han leído en realidad, pero hasta ahora me han dicho que soy “buena”, en verdad,  para ser sincera,  no lo sé, pero el escribir es algo a lo que le tomé gusto y pasión y es algo que me gusta aplicar, puesto que una vez que comienzo,  parar es difícil. En fin,  hace un año ya que escribí mi primer texto y en todo ese tiempo nunca había escrito de Dios o de algo referente a ÉL, no porque no quisiera o porque no me gustara, al contrario!, me moría de ganas de hacerlo, miles de ideas pasaban por mi cabeza,  pero jamás me atreví a  hacerlo, porque no creía que tuviera lo necesario como para escribir sobre algo tan GRANDE Y MAJESTUOSO como lo es Dios y ese pensamiento fue el que me impidió hacerlo, creerme falta de talento, imaginación, gracia o inteligencia para hacerlo me abstuvo de predicar por medio de mis escritos, me retuvo de miles de ideas acerca de hablar sobre nuestro Padre.

Me dirán tonta y sinceramente pueden hacerlo XD, porque lo soy, por haber permitido que pensamientos tan irracionales y desde luego mandados por nuestro “querido amigo” satanás me detuvieran o me acomplejaran para hablar sobre lo maravilloso que es El Dios en el que creemos; SI! Fui tonta y muy manipulable, pero de los errores se aprende ¿no?, yo también reconocí mi error  y por medio del GRAN PODER DE DIOS quité todo ese miedo de mí, borré todos esos pensamientos de mi cabeza y heme aquí estoy escribiendo mi primera prédica textual para la Gloria de Dios, que aunque no sé si realmente tengo talento o no, que aunque no sé si será buena o si gustara a las personas, IGUAL ESTOY ESCRIBIENDO, porque es para DIOS, ÉL lo puso en mi corazón, yo escribiré y sé y tengo la certeza y la FE de que EL HARÁ LO DEMÁS.
Así que,  sin más preámbulos,  *tambores* XD ok no. Jajajaja sorry estoy nerviosa, he aquí mi primera predicación textual, hecha con todo el cariño y el amor de parte de Dios para ustedes y para mí,  por medio de mí y del talento que me dio, ya que yo solo soy un fiel instrumento a su disposición y que sea El Espíritu Santo de Dios el que pueda tocar sus corazones por medio de esta lectura que espero realmente sea de gran Bendiciones a sus vidas.

Autora: Alicia Flores Scott
Titulo: El poder de la acción y palabra humana.

Bien, primero que nada, para la clase de hoy me ha costado escoger el titulo,  ya que soy mala para escoger títulos, pero al final El Señor puso en mi mente este nombre que creo,  cuadra muy bien con lo que hoy quiero decirles a todos los que puedan leer este texto, titulé  la clase “ El Poder de la acción y la palabra humana”, así es como están leyendo, no es la palabra de Dios, sino el poder de nuestra palabra, el tema de esta clase es el poder y el peso que tienen nuestras palabras o mejor dicho las consecuencias que tienen todas y cada una de las palabras que salen de nuestra boca, ya sea para bien, para mal o inclusive en juego.

Hace como 4 meses estaba yo por internet en youtube,  escuchando el nuevo CD de un grupo de Rock cristiano que me gusta mucho, el grupo se llama FLYLEAF (que por cierto se los recomiendo mucho) y, bueno,  escuchando y descargando las canciones del álbum, llegó ala pantalla de mi computadora una de la que me gustó mucho el ritmo y que tenia por nombre “Cassie” que no era del álbum que yo estaba buscando,  sino que  una canción vieja,  pero como la canción y el ritmo  me gustaron, decidí buscarla subtitulada para ver qué decía y cuando la encontré, la letra me extraño un poco ya que no la entendía muy bien, pensé que era la traducción que estaba mal hecha y busqué en la historia del video allí mismo en youtube. Abajo del video salía y leí que era que la canción había sido inspirada en una joven de 17 años llamada Cassie Bernall que había muerto en una masacre escolar donde a ella se le había preguntado antes de morir si ella creía en Dios y ella dijo que SI y luego de aquello la mataron.

Yo al leer aquello me impacté mucho ya que nunca había escuchado de tal cosa, ahora si entendía la letra de la canción y realmente era muy bonita, me gustó bastante y se las mostraría,  pero tengo entendido que a muy pocas personas les gusta el rock, sin embargo,  aquí lo dejo por si alguno quiere oírla  http://www.youtube.com/watch?v=PFekyx0YhmU. Bien, luego de leer que la canción hablaba de la muerte de una chica en una masacre escolar me sorprendí,  y como yo no soy curiosa,  busqué el nombre de la masacre y la encontré luego de una corta búsqueda, era la “Masacre de Columbine” que ocurriò el 20 de abril de 1999.

Columbine es el nombre de una escuela secundaria situada en el Condado de Jefferson,Colorado en Estados Unidos, conocida por el asesinato masivo que tuvo lugar el 20 de abril de 1999 en sus instalaciones. Es el cuarto peor asesinato escolar en la historia de Estados Unidos,  tras El atentado de Bath School en 1927, laMasacre de Virginia Tech en 2007 y la masacre en la Universidad de Texas en 1966, y el más mortífero en un instituto.

Si, como leen fueron 4 masacres escolares, yo cuando leí aquello me dije a mi misma que tenía que ver más las noticias o leer más sobre los sucesos mundiales,  porque realmente me estaba perdiendo de mucho. Pero en fin nosotros en esta clase hablaremos sólo de la masacre ocurrida en la escuela secundaria de Columbine.

Según los registros o la información que encontré,  las cosas sucedieron así,  fueron dos adolescentes, Eric Harris, de 18 años de edad, y Dylan Klebold de 17, quienes  entraron armados  a  la escuela donde eran alumnos,  realizando numerosos disparos en la cafetería y en la biblioteca, asesinando a 13 personas (12 alumnos y un profesor) e hiriendo a 24 alumnos. Primero asesinaron a Rachel Scott, que estaba almorzando junto a su compañero Richard Castaldo (éste quedó paralítico tras recibir impactos de bala en la columna), luego a Daniel Rohrbough, cuando intentaba huir del instituto y finalmente a Dave Sanders, quien  falleció horas después de recibir los disparos,  por pérdida de sangre. El segundo tiroteo fue el más sangriento, en el cual fallecieron 10 alumnos y otros muchos fueron heridos. Los asesinos, tras veinte minutos disparando en la cafetería e incendiándola, subieron de nuevo a la biblioteca donde lanzaron una última ráfaga de disparos a la policía y se suicidaron.

Los asesinatos más resaltantes fueron el de dos jóvenes chicas una llamada Cassie Bernall quien murió asesinada luego de afirmar que ella creía en Dios y Rachel Scott, descrita como una cristiana devota, formaba parte de un grupo de jóvenes, además de haber  escrito seis diarios y varios ensayos sobre su creencia en Dios y cómo quería cambiar el mundo a través de pequeños actos de amabilidad. Poco tiempo antes de su muerte, ella escribió un ensayo para el colegio diciendo, “Tengo esta teoría de que si una persona puede hacer un esfuerzo de mostrar compasión, entonces ellos comenzarán una cadena similar de acontecimientos”, fue la primera persona en morir en el tiroteo,  luego de ser herida en la pierna uno de los jóvenes agresores le pregunto si ella aún creía en Dios y ella fielmente contesto que siempre lo haría, muriendo de aquella manera.

Son realmente impresionantes los sucesos ocurridos aquel día, ya que no cualquiera dice “si yo creo en Dios” cuando tienes un arma apuntando a tu cabeza;  no cualquiera decide como estas jóvenes ejemplo,  dar la vida por Dios así como Él la dio por nosotros. Cuando comencé a leer todo lo referido a la masacre,  me sorprendí,  y mi corazón se contrajo,  al leer poco a poco cómo se fueron dando las cosas aquel día. Primero sentí rabia al saber cómo dos jóvenes habían sido capaces de matar a tantas personas por simple gusto y me sentí realmente pequeña al conocer cómo dos jóvenes de mi edad,  sin titubear,  dijeron que SÍ,  tomando la decisión de morir por Cristo, una decisión que no muchos pueden llegar a tomar y que sólo los verdaderos guerreros llegan a seguir.

Pero en este caso no hablaremos ni de Rachel ni de Cassie, aunque es cierto que sirven para un buen tema, lo que yo quiero reflejar en esta clase a plenitud no es lo sucedido con los asesinados,  sino con los asesinos, Eric Harris y Dylan Klebold,  ¿qué quiero decir con esto?, que esta vez no quiero que nos concentremos en los buenos,  sino en los malos,  o eso creía yo que eran.

Eric Harris nació y se crió en WichitaKansas hijo de Wayne Harris (piloto de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos) y Kathy (ama de casa) y hermano de Kevin. La familia se mudó a la zona de Littleton (cerca de Columbine) en julio de 1993, época durante la cual Eric conoció a Dylan Klebold. Eric tocaba al piano piezas de Beethoven y Chopin con gran destreza. Era el cerebro de la dupla; un joven brillante y con una inteligencia filosa, preparado y lleno de información. Eric sentía un gran odio hacia todas las personas,  ocasionado por el rechazo al que era sometido.
Dylan Klebold nació en LakewoodColorado hijo de Thomas y Susan y hermano de Byron un joven muy inteligente; inclusive estuvo en un grupo de alumnos superdotados cuando era niño,  pero tenía una depresión muy fuerte, ya que decía que la vida le había tratado mal y que nunca encontraría la felicidad.
Eric y Dylan eran jóvenes normales, eran personas que así como nosotros nacieron en un determinado día y que por Bendición de Dios,  tuvieron un padre una madre y hermanos, es decir,  desde pequeños tuvieron una familia.
Los dos muchachos se conocieron alrededor de 1993, y en 1995,  ambos se cambiaron al Instituto Columbine para cursar la escuela secundaria donde indicaron las investigaciones luego de la masacre, que Harris y Klebold eran frecuentes víctimas de acoso escolar. Eran rechazados por los demás estudiantes, ya que no eran niños "normales", no tenían muchos amigos y de hecho, eran llamados “los excluidos”. En medio de las investigaciones se encontró uno de sus videos, donde salían ambos mientras caminan por los pasillos de la escuela y mientras que Dylan sostenía la cámara grabando a Eric,  se veía a un grupo de muchachos que al pasar al lado de ambos los golpeaban y molestaban. Y fue este acoso y rechazo lo que generó rencor y odio en ambos jóvenes,  lo que provocó que hicieran lo que hicieron aquel día en su escuela.
Ambos jóvenes habían tenido que ir a terapia,  y en el caso de Eric Harris,  a clases `para  controlar la  ira,  debido a los múltiples abusos a los que eran sometidos, por lo que ambos eran tratados con antidepresivos para su salud.
En 1996, Eric Harris creó un sitio web en América Online. En un principio la utilidad de dicho sitio era para que la gente pudiera descargarse los mapas de Doom creados por Eric y Dylan, además de incluir un blog donde poder mostrar su opinión acerca de sus compañeros, padres y amigos. Meses más tarde, este sitio incluía manuales de fabricación de artefactos caseros, pequeñas bombas, etc.
Ambos chicos tenían   diarios personales,  que fueron  encontrados durante las investigaciones y  están publicados en Internet. En ellos  hablaban sobre sus sentimientos, sobre lo que les ocurría día a día, sobre el rencor que sentían y sobre cómo poco a poco fueron estructurando su plan de asesinato, porque sí, mi curiosidad llegó a ser tanta que los busqué y los leí. Al leer sus diarios me impacté al ver la magnitud de su odio y de el rencor que tenían, los libros estaban llenos de dibujos de muñequitos matando y otros muertos, dibujos de armas y de miles de pensamientos y sentimientos tristes, dolorosos, amargos, rencorosos y con sed de venganza.
Muchos de ustedes dirán que ellos eran unos totontos por permitir que el odio los llenara o por no buscar una salida distinta a la que tomaron, pero yo que pude leer sus diarios les digo de todo corazón que lo que vivieron no fue nada sencillo como para buscar una segunda opción.
El diario de Eric Harris es una clara muestra del odio tan grande que guardaba;  en él escribió las siguientes frases:
-      "Una vez que comience a matar... ténganlo presente... hay probablemente unas cien personas en la escuela que no quiero que mueran. El resto debe morir".

-      "Los odio por excluirme de tantas cosas. Los odio y será mejor que me tengan miedo. ¡Odio! Estoy lleno de odio y me encanta. La naturaleza humana de la gente es su muerte".
Mientras que el diario de Dylan Klebold, en cambio, es menos agresivo, se puede notar que era un muchacho depresivo. Mencionando todo el tiempo que la vida había sido injusta con él y que no tenía ni felicidad,  ni amor en su vida.
Impactante ¿no?, cómo el odio y el rencor puede llenar tanto a una persona hasta el punto de llevarlo a hacer algo tan fuerte como lo es  asesinar a alguien más.
Ellos eran simples personas, jóvenes normales que vinieron a este mundo con un propósito y que por vivir y pasar por lo que pasaron no pudieron cumplir.
El asesinar a alguien no tiene excusa, yo lo sé, justificarlos es incorrecto porque fueron ellos quienes tomaron ese camino, pero lo que yo quiero hacer entender con toda esta historia al ponerles de ejemplo lo sucedido con estos dos jóvenes, no es nada complicado ni elaborado ni mucho menos algo que ustedes mismos no saben o no han escuchado antes.
Porque, repito, no los justifico, ni les doy la razón, ni mucho menos me alegro por sus acciones, más, si de alguna manera los entiendo, entiendo el “por qué” de sus acciones, entiendo cómo se debieron haber sentido al no ser aceptados por nadie en una escuela tan grande como debe ser aquella, comprendo la tristeza, la amargura y el dolor que debió haberlos hecho sufrir de una manera que nosotros no nos podemos imaginar y que los llevó a hacer lo que hicieron, porque me imagino lo vacíos que se debieron haber sentido aquellos jóvenes de mi edad al verse frente a un mundo que les negó amor y felicidad.
La primera vez que leí sobre este suceso llore, y lloré,  no tanto por la muerte de tantas personas.  Sino, y sinceramente lo digo, lloré amargamente con sólo imaginarme el dolor y la tristeza que debieron haber sentido Eric Harris y Dylan Klebold, porque imagínense, yo sólo me lo imaginó y me dolió, me dio dolor ajeno, me sentí mal y me sentí culpable por no haber estado allí para esos dos jóvenes que a pesar de estar llenos de odio sólo anhelaban   amor y aceptación  y ser  valorados por quienes eran.
No los justifico, pero entiendo completamente cómo se debieron haber sentido al verse tan solos y desamparados por todos, y SI!, es cierto ellos fueron culpables por no haber tomado un camino distinto y por dejarse guiar por el odio y por dejar que su felicidad la impusieran opiniones ajenas, pero todos somos humanos y aunque muchos de nosotros intentemos y digamos que no nos importa lo que los demás piensen de nosotros, aunque nos jactemos diciendo que sólo nosotros imponemos nuestra felicidad,  y que comentarios ajenos no nos afectan, lo cual pienso yo es lo correcto, muchas veces no es fácil mantener nuestra palabras, no todo el tiempo es imposible ignorar los comentarios ajenos y más cuando vienen  de personas a quienes,  de una u otra manera,  intentas agradar. Yo en lo personal lo he vivido, lo he sentido y no es sencillo pasar de largo todo el tiempo sobre comentarios ajenos, porque de una u otra manera aunque sabemos que no es lo correcto sino que lo importante y lo primordial es lo que piense Dios de nosotros, nos gusta saber que somos aceptados por aquellas personas que nos agradan.
Se que son culpables y responsables de lo ocurrido, pero a mi parecer, ellos no fueron los únicos culpables o responsables de todo, sino que sus compañeros y todas y cada una de aquellas personas que se burlaban de ellos, que los hacían sentir poca cosa, excluidos y rechazados y que dia a dia hacían crecer ese odio en ellos también son responsables, todas esas personas que los hacían miserables también son responsables de esas muertes. ¿Por qué? Se preguntaran o quízas diran que estoy loca, pero asi lo entiendo yo y espero que puedan entenderme, porque para MI, de no haber sido por los miles de comentarios hirientes u ofensivos, de no haber sido por los maltratos físicos y de no haber sido por el martirio por asi decirse que les hicieron vivir a aquellos dos jóvenes, quizas y solo quizas las cosas habrían sido distintas.
Por eso lo que yo quiero hacerles ver con todo esto es “El poder de la acción y la palabra humana”, el poder que tienen tus palabras, el peso que cae encima de alguien cada una de las veces que diriges tus palabras a esa persona y, por encima de todo, y lo que le pido al Señor, entendamos firmemente  las consecuencias de nuestras acciones y palabras y todo lo que podemos provocar en los demás,  así sea en juego.
Mi objetivo, o lo que quiero dar a entender, es que no podemos tomar nuestras palabras a la ligera, no podemos simplemente hablar por hablar,  ni siquiera en juego,  sin antes revisar bien lo que vamos a decir; yo soy una persona a quien no le gusta ver cómo se burlan de otros, no me gusta cuando toman a alguien  por nerd,  o por feo,  o por tonto,  como objeto de burla y de chistes hirientes, no me gusta.  Pero  a pesar de eso soy humano y aunque luego la culpa me ha llenado, yo también he formado parte del grupo de aquellos que se burlan de alguien diferente y aunque en el  momento me he reído, al darme cuenta de lo que realmente había hecho, comenzaba a sentirme mal y culpable por colaborar con  que una persona,  que seguramente no tiene muchos amigos,  o que  tiene baja autoestima, se sienta peor.
No sé si a todos, pero sé que a muchos les ha pasado como a mi, que sin darnos cuenta hemos colaborado con  que se forme nuestro país, en nuestra cuidad,  o inclusive a nuestro lado un Eric Harris y un Dylan Klebold  y yo sinceramente  no quiero sentirme culpable por ello, no quiero que cuando pasen las cosas darme cuenta de mi error y preguntarme “¿Por qué hice eso?” cuando ya es tarde, y cuando ya mis palabras y mis acciones hayan hecho crecer el odio de alguien hacia el mundo.
Cuando terminé de leer todo lo que pude encontrar sobre estos jóvenes, realmente me sentí apenada y a mi mente vinieron todas y cada una de las veces que yo pude haber hecho que alguien se sintiera así de mal.
Por eso como,  cristianos quiero que entiendan el poder de nuestras acciones y palabras y del peso que éstas pueden traer. Así como también quiero que recapacitemos y que realmente nos esforcemos por cuidar nuestras palabras y que también luchemos por llevar ese mensaje de amor eterno hacia toda Venezuela.
Porque si se dan cuenta, ellos eran unos jóvenes descarriados, acomplejados y cegados por el odio y el dolor ocasionado por el rechazo, personas frágiles que aunque destilaban odio en cada palabra, en su interior sólo anhelaban   amor y por  alguien que les hiciera saber que su existencia tenía propósito y que ellos eran personas valiosas en este mundo y para Dios, pero nadie lo hizo, ellos sólo conocían que Dios existía para las demás personas,  pero no para ellos, porque sino, ¿Por qué sufrían tanto?, eso era lo que ellos creían
Y mi pregunta es, ¿dónde estábamos nosotros los cristianos y los responsables de predicar sobre aquel Amor Eterno de Dios cuando ellos dos sufrían de soledad absoluta?.

¿Dónde estábamos para defenderlos cuando ellos eran abusados por ser diferentes a lo que los demás creían normal?

¿Dónde estábamos cuando ellos morían por un consuelo y el abrazo de alguien que les dijera que todo iba estar bien y que todo iba a mejorar, que existe un Dios maravilloso que los amaba tal cual eran y que los esperaba con los brazos abiertos para darles la felicidad y el amor que ellos tanto anhelaban, dónde estábamos nosotros?

¿Dónde estábamos para hablarles de Dios, donde estábamos?

¿Dónde estamos nosotros mientras día a día jóvenes se adentran en la droga y en un mundo que según ellos les dará la solución?

¿Dónde estamos nosotros para decirles día a día que hay otro camino y que hay otra salida?.

¿Que hacemos ahora mismo nosotros para hacerle saber a aquellas personas ignorantes y desesperadas por amor, consuelo y un abrazo, que existe un DIOS que puede sacarlos de la oscuridad para darles todo lo que desean y más? ¿Qué hacemos nosotros por darle consuelo al prójimo?, ¿realmente lo estamos haciendo bien?,  ¿lo estamos haciendo de corazón y por amor al prójimo?

Aunque muchos no lo compartan o no lo crean así, para mi, nosotros somos como guías o , inclusive,  padres que tienen el deber de decirle a sus hijos lo que es bueno y malo, padres que por amor luchan por hacer que sus hijos conozcan la verdad, el amor y el consuelo de Dios. Nosotros somos responsables de todas y cada una de las personas que hoy día se pierden por no conocer la verdad, responsables de todas aquellas personas que mueren sin saber a donde van, por qué miles de vidas se pierden mientras nosotros gozamos nuestros días.

Somos responsables de nuestro prójimo, de cuidar nuestras palabras y de llevar ese mensaje de Vida Nueva, lo somos y eso es lo que he querido transmitir con este texto, eso es lo que he querido que entiendan por medio de estos jóvenes que  sufrieron, que se perdieron y que no tuvieron a nadie que les dijera que si había una oportunidad para ellos.

Porque,  a pesar de haber hecho lo que hicieron, también eran personas como tu y como yo, que bien hemos entendido que fuera de Dios no tenemos vida, ¿pero y ellos?, ¿lo sabían acaso?, porque aún a pesar de todo,  Dios los amó.
Por eso,  los insto a ustedes y a mi misma, a ser cuidadosos a la hora de tratarnos los unos a los otros y de comprender con sabiduría el peso de nuestras palabras, por eso los llamo a reflexión y para que juntos por medio del poder de Dios cambiemos, cambiemos y aprendamos amar a nuestro prójimo de corazón, que aprendamos a amarnos como Dios lo  expresa en su palabra debemos hacerlo, recuerden, la tolerancia es una virtud, y una que nosotros debemos tener muy presente.
Nuevamente me asombro ante el poder de Dios y de cómo de maneras inimaginables Éñ puede hablar a nuestras vidas, de cómo puede hacernos reflexionar por medio de una canción hasta incluso por medio de la historia de dos jóvenes como estos.
Quizás es un poco confuso, mis disculpas si no les gusta o si tienen alguna opinión diferente >.< yo digo que este suceso tiene mucho de que hablar, pero Eric Harris y Dylan Klebold fueron mis ejemplos a exponer en esta clase, espero haya sido de su agrado y que de verdad hayan podido entender lo que quise dar a entender.
Que Dios los siga Bendiciendo y les permita crecer cada día más en sus caminos =D.
PD: quejas u otros comentarios por favor dejarlos  abajo o si quieren comentar, yo feliz de que lean asi sea para quejarce XD.